domingo, 14 de diciembre de 2008

Hijo

Un Seder para nuestros días, de Moacyr Scliar. Buenos Aires, Ediciones Shalom, 1988

No seas como el ingenuo, que ignora los dramas de su mundo.
No seas como el perverso, que los conoce, pero no hace nada para modificar la situación.
Pregunta, hijo mío, pregunta todo lo que quieras saber: la duda es el camino hacia el conocimiento.
Pero cuando llegues a sabio, procura emplear tu sabiduría en beneficio de los demás. Repártela, como hoy repartimos nuestra matzá. Sigue el consejo de nuestros sabios y recuerda la salida de Egipto no sólo en la noche de Pésaj sino en todos los días de tu vida.

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